lunes, 26 de agosto de 2013

UN SALTO DE FE…testimonio de mi vida a mis cuarenta y tantos...

Hola mis estimados amigos, visitantes y seguidores de este blog.

Les comparto con gusto la emoción con que he recibido, junto con otras personas,  EL PREMIO NACIONAL 2013 DE EXCELENCIA PROFESIONAL, otorgado por la Cámara Nacional de la Mujer y la Fundación Líderes Transformado México; además le cuento que ha coincidido con mi cumpleaños, por lo que se ha convertido en uno de los mejores festejos de mi vida.

UN SALTO DE FE…testimonio de mi vida a mis cuarenta y tantos...

Sea por Dios,  dijo  así el doctor cuando finalmente todos, …empezando por mi,… dimos un salto de fe… y entonces, procedió a retirarme el tubo con el que me mantuvieron respirando por más de 12 días.

Recordar cómo se debía respirar cuando siempre lo había hecho, sola y sin siquiera pensar en ello,... parecía un momento no solo  crucial,.. sino peligrosamente osado... entonces recordé que un maestro de la prepa me dijo un día,… ni siquiera sé por qué…(supongo que de alguna manera intuía lo que tendría que enfrentar en el futuro)

“Puedes dejar de hacer aunque sea por un tiempo, lo que sea, puedes dejar de dormir, puedes dejar de comer, puedes dejar de quejarte, pero lo que no puedes nunca, es dejar de respirar, porque eso te mantiene conectada al flujo de la vida, por tanto a tu conexión consciente con Dios.

De tal manera que si estas respirando estas alimentando la fe en Dios… era entonces esa, una afirmación muy extraña que no cazaba con mis ideas…

Así que debí confrontar esa creencia porque había dejado de respirar pero aunque sea de manera artificial, yo estaba viva, por lo que le dije a Dios...

Dios, si en verdad quieres algo de mi y mi vida sirve para algo, aquí estoy, ya no tengo miedo, ni tristeza, ni dolor; aquí, en este momento voy a dar mi salto de fe, esa fe que no supe cómo tener verdaderamente hasta ese día… y que los libros no me podían explicar.

Y sin más cerré los ojos, pensé en mis hijos y sentí cómo me sacaron el que había sido mi puente con la vida, ahora corría de nuevo por mi cuenta… igual que cuando me cortaron el cordón umbilical con mi madre.

Y así,… desde entonces, considero que cada momento de nuestra vida es como un salto de fe; sin saber exactamente que va a seguir al instante después de cada respiración, sea que estemos o no conscientes de cómo lo hacemos. Mi misión es hablar de ese preciso momento con pacientes y alumnos. Vivan aquí y ahora, pero sean omnipresentes, omniconscientes y omnisapientes.

Una eternidad de luz y de fe nos sostiene en el preciso momento del presente. Por eso, aquí y ahora.. solo agradezco a todos los que me han acompañado desde ese segundo nacimiento hasta este estrado,.. donde simplemente puedo afirmar: Amo la vida, amo a mi familia , mis amigos y mis alumnos, amo mi profesión, amo vivir y amo lo que le siga! 



Hasta la próxima
Roc.
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