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martes, 27 de enero de 2015

¿Por qué no podemos perdonar?



Se han preguntado porque a veces cuesta tanto trabajo perdonar, acaso... ¿Ganamos algo?. La verdad es que sí, existen ciertos beneficios secundarios que alimentan nuestro enojo, y así vemos algunas personas que utilizan la rabia de las siguientes maneras:

  1. Permanecen enfadados porque creen que eso les da la sensación de tener más poder y dominio.  Pero en realidad la rabia o rencor suelen encubrir sentimientos de impotencia, desilusión, inseguridad, aflicción o miedo.

  2. Usan la rabia de modo de impulso y combustible para conseguir que se hagan las cosas.  “Si las personas no se enfadaran, no trabajarían por conseguir cambios sociales y políticos.”

  3. Utilizan la rabia para controlar a los demás.  Al mostrar enojo las personas que le rodean se sienten culpables y asustados, y por lo tanto, a veces se dejan manipular.

  4. Recurren a la rabia para evitar comunicarse.  Al tener miedo de arriesgarse a expresar los pensamientos o sentimientos, o se temen posibles consecuencias de decir verdad, entonces se usa el enfado a modo de evitar la comunicación.

  5. Emplean el enojo para sentirse a  salvo, les sirve de protección.  ¿Quién se acerca a una persona enojada?

  6. Adoptan la rabia como una forma de afirmar que tienen la razón.  Perdonar no significa que el ofensor tiene razón y el ofendido no.  Simplemente “es otra forma de ver el mundo” Sería útil hacerse una pregunta: ¿Qué es mejor para mi, tener razón, o ser feliz? A veces no es posible tener ambas.

  7. Se aferran a la rabia para  hacer que los otros se sientan culpables.  Es por querer castigarles.

  8. La rabia ayuda a mantener el papel de víctima.  Perdonar no significa negar que se fue una víctima, pero se tiene la posibilidad de vivir una vida libre.

  9. Continúan sintiendo rencor para no responsabilizarse de sucede actualmente en su vida o de lo que se siente.  Tener pretexto para culpar a otro.

  10. Utilizan el rencor para aferrarse a una relación.  Cuando se guardan resentimientos es como traer una cadena atada a la muñeca y el otro extremo a la del ofensor.

  11. Adoptan la rabia para evitar los sentimientos que encubre.  A veces es más cómodo sentir rabia que sentir temor y la tristeza que se ocultan debajo.

Curso Taller: El Arte de Saber Perdonar 
Domingo 8 de febrero 2015, de 10 a 14 hrs. 
Eje Central Lázaro Cárdenas 26, tercer piso, esquina Violeta, a una cuadra el teatro Blanquita, México DF

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Hasta la próxima
Roc.


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martes, 30 de julio de 2013

Lo que no es el perdón

Hola mis queridos amigos. 

Debido a que perdón es una palabra muy cargada ideológicamente, proponer a las personas que realicen un proceso de perdón puede llevar a malos entendidos y por ello es necesario platicar con ellas sobre qué es y qué no es el perdón, que es lo que se propone en un proceso terapéutico y de cierre de duelo.

Algunos de los puntos que puede ser necesario aclarar son los siguientes: 


  1. El perdón no incluye obligatoriamente la reconciliación. Perdonar o pedir perdón son opciones personales que no necesitan de la colaboración de la otra persona. Sin embargo, la reconciliación es un proceso de dos. Por ejemplo, el perdón no supondrá nunca restaurar la relación con alguien que con mucha probabilidad pueda volver a hacer daño.

  1. El perdón no implica olvidar lo que ha pasado. El olvido es un proceso involuntario que se irá dando, o no, en el tiempo. Solamente implica el cambio de conductas destructivas a positivas hacia el ofensor, tal y como se ha indicado. Hay ideas erróneas asociadas con el perdón como que si se perdona no se debe acordar o sentirse enfadado por lo ocurrido. Recordar algo es un proceso automático que responde a estímulos que se pueden encontrar en cualquier parte y los sentimientos que se tienen no se pueden modificar voluntariamente, las respuestas que damos cuando tenemos  esos sentimientos si pueden llegar a ser voluntarias.

  1. El perdón no supone justificar la ofensa que se ha recibido ni minimizarla. La valoración del hecho será siempre negativa e injustificable, aunque no se busque justicia o se desee venganza.

  1. El perdón tampoco supone necesariamente levantar la pena al ofensor y que no sufra las consecuencias de sus actos. Para que se dé la reconciliación es preciso que el ofensor realice una restitución del daño que ha causado, si es posible, o cumpla la pena que la sociedad le imponga. El perdón consiste en que el que perdona deja de buscar activamente que se haga justicia y es parco en las consecuencias que busca y, sobre todo, no intenta obtener una descarga emocional junto con la justicia.

  1. Perdonar no es síntoma de debilidad, porque no se trata de dar permiso al otro para que vuelva a hacer daño, sino que se puede perdonar cuidando de que no nos hagan daño de nuevo.


Recuerden que este próximo sábado 3 de agosto, de 10 a 15 hrs., estaremos realizando el Taller "Duelo y Perdón" El arte de soltar y resurgir., la cita es en calle La Imperial 22, Col. Industrial, entre Excélsior y Victoria. Informes con rocioaceves.capacitacion@hotmail.com


Hasta la próxima
Roc.
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