lunes, 7 de marzo de 2016

Un ejercicio para sanar las añoranzas



Hace más o menos 10 años, entré en la crisis de tristeza y depresión más severa que nunca había conocido hasta entonces. Mi esposo me anunciaba que ya no me amaba y se iba. Fue así como definitivamente tuve que enfrentar el miedo más grande que en estos casos se hace presente: Quedarme sola…

Entonces, después de varios meses de llorar y llorar, pasó algo extraordinario (además de todos mis amigos, mi familia, mis hermanas preciosas, mi madre y mi padre que se quedaron a sostenerme); al estar escuchando una canción de Miguel Bosé "Si tú no vuelves" mi mente me hizo un magnífico re encuadre.

Originalmente yo escuché esa canción por el dolor que sentía (ya saben… más chilito a la herida!), pero… zaz!!!. Al estar escuchándola, a quien vi lejos… fue a mí… de mi misma, fue a una Rocío perdida, añorante, triste, sola, "abandonada".

Eso me dio una enorme sacudida!

Me dio un gran escalofrío ver como "esa" Rocío podía quedarse en ese espacio mental emocional, amargada, miedosa, resignada… no sé qué más…

Ésta canción me regreso a mí misma, porque me vi cantándole a mi "yo añorante" lo que pasaría si no volvía a mi…

Entendí con claridad que no me sentía sola porque aquel (¡Bendito Dios!) se hubiera ido, sino porque yo me había ido detrás de él, obvio, el sujeto ni me pelaba!

¡Era hora de regresar!

Tenía que voltear a ver a mis hijos que también se derrumbaban… No estaba su papá… Ni su mamá!

Fue una experiencia totalmente regeneradora y por ello es que ahora les comparto esta bella canción, escúchenla e imaginen, si están demasiado tristes por algo que terminó, que ya tal vez sean añorantes, y que se la cantan a su yo perdido… Su yo triste…


Es un ejercicio mental muuuy bueno créanme!... Pero no se desenfoquen! No se la canten a quien se fue...ese… ¡¡¡Ya se fue!!!!

Hasta la próxima
Roc.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por tu comentario, por favor anota tu nombre y tu e-mail y ponto nos pondremos en contacto contigo.